El gazpacho es uno de los grandes inventos de la humanidad: tomates y verduras frescas de temporada convertidas en sopa fría. Lo más importante del gazpacho es tomarlo recién hecho. Si dejas el gazpacho ya triturado en la nevera, se descompondrán todas las vitaminas de las verduras.
Como la base del gazpacho son hortalizas muy ligeras, como los tomates, el pepino y el pimiento, contiene pocos hidratos de carbono. Un buen chorro de aceite de oliva le aporta grasa saludable, pero ¿y las proteínas?
Mucha gente hace el gazpacho más denso usando pan duro. Nosotros vamos a tomar prestada una técnica antequerana y sustituir el pan por huevos cocidos. Así conseguirás una textura untuosa y un aporte extra de proteínas y grasa.
Ingredientes
Preparación
Pela los tomates. Si quieres que sea más fácil pelarlos, sumérgelos en agua hirviendo 10 segundos y después en agua fría. Retira las semillas, y mezcla con todas las otras verduras. Mézclalo con la batidora hasta que esté homogéneo. Incorpora los huevos hasta que espese el gazpacho. Añade a tu gusto aceite de oliva, sal y un poco de vinagre.
La pasta es muy cómoda, pero nos aporta una gran cantidad de hidratos de carbono en forma de almidón, y nos deja cortos de proteínas. En esta receta vamos a sustituir la pasta por los famosos espaguetis de calabacín, que se hacen en solo tres minutos en el microondas. Las proteínas y el omega 3 lo conseguimos de una generosa ración de queso, anchoas, atún o salmón. Juega con los ingredientes de esta vinagreta cambiando hierbas, encurtidos o condimentos para crear tu propia versión.
Ingredientes
Para la vinagreta
Preparación
Prepara la falsa pasta siguiendo la receta de los espaguetis de calabacín al microondas, y déjalos enfriar. En un bol mezcla todos los ingredientes de la vinagreta, incluyendo el queso y los pescados. Aparte, mezcla la nata con el zumo de limón. Añade las dos salsas a la pasta.
El salpicón de marisco es una de tus mejores opciones cuando estás en un bar o chiringuito durante el verano. Un plato lleno de proteínas e ingredientes frescos. Por desgracia, en muchos sitios recibes una abundancia de tomate, pimiento y cebolla, acompañada de una escasez de gambas y mejillones.
Vamos a darle la vuelta a la receta. Compra una variedad de tus conservas de pescado y marisco favoritas, y añadiendo algas, conviértelo en una verdadera ensalada del mar, y añade después unas verduras para darle frescor. Las conservas del mar son económicas y contienen grandes cantidades de nutrientes, como vitaminas liposolubles, omega 3, minerales y proteínas. Combina tus latas preferidas a tu gusto.
Ingredientes
Preparación
Si compras las algas deshidratadas, déjalas en remojo en agua fría con sal diez minutos para que se vuelvan tiernas y crujientes. Pela y trocea los tomates. Corta el pepino y la cebolla en tiras pequeñas. En un gran bol, mezcla todas las latas bien escurridas con las verduras, las algas, el aceite de oliva, el vinagre, la sal y pimienta. Sirve bien frío.