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Recupérate rápido de tus lesiones

March 01, 2012 Darío Pescador

Así es la vida. Si vas a pescar, te mojas. Si haces deporte, tarde o temprano, te lesionas. Acelera tu recuperación.

¿Por qué los futbolistas profesionales se recuperan en un par de semanas y tú tienes que pasar escayolado más de un mes? La palabra mágica es rehabilitación.

Es cierto que cuando los tejidos se dañan hay que dejarlos reposar para que se recupere. Pero el reposo no quiere decir inmovilidad (a no ser que estés escayolado de pies a cabeza). Sigue estos trucos para que las lesiones no te detengan más tiempo del necesario:

  • Lo primero es evitar la lesión antes de que se produzca. Protégete. Es mucho mejor llevar casco, rodilleras y protector lumbar, y parecer un soldado imperial, que estar un mes en una escayola.
  • Cuando ya te has lesionado, hielo. Esto lo sabe todo el mundo, pero ¿por qué hielo? Cuando se produce una lesión hay inflamación. Los tejidos inflamados pueden presionar los nervios, lo que provoca dolor e impredir los movimientos, así que es mejor hacer que baje. Lo mejor es aplicar hielo durante 20 minutos nada más producirse la lesión, y repetir cada pocas horas hasta que baje. Poner el miembro en alto busca el mismo objetivo.
  • Reposo, pero no descanso: por lo general, la receta que vas a recibir del médico es reposo y antiinflamatorios. Pero reposo no quiere decir quedarse en la cama. Tener un brazo o una pierna inmovilizados, no es excusa para dejar ejercitar el resto del cuerpo. Si tienes las piernas bien, corre y haz sentadillas. Si tienes un brazo mal, ejercita el otro. Muévete.
  • Antiinflamatorios: los dos tipos más usados son los antiinflamatorios orales y los tópicos (que se apllican en forma de gel o crema). Tu médico te indicará cuál es el más adecuado. Los antiinflamatorios tópicos tienen la ventaja de que no afectan al estómago.
  • Calor: si lo primero era bajar la inflamación usando frío y medicamentos, después llega el turno del calor. Al aplicar calor se consigue hacer los tejidos más flexibles, y se evita que se restrinja el rango de movimiento. Se puede aplicar una almohadilla caliente (las que se calientan en microondas funcionan bien) o llevar una rodillera o muñequera que mantenga el calor.
  • Rehabilitación: el reposo y la inmovilización pueden dejarte con menos fuerza y menos rango de movimiento que antes. Ponte en manos de un fisioterapeuta que te indique los ejercicios adecuados para recuperar fuerza y movilidad lo antes posible. Terapias específicas como la electroestimulación o los ultrasonidos funcionan bien, y ciertas terapias alternativas como la acupuntura pueden ayudar.

Foto: Hot Grill