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Demasiado calcio, poco magnesio

April 10, 2013 Darío Pescador

magnesio
Hoy todo está enriquecido con calcio. Pero no te puedes olvidar de su primo, el magnesio.

Yogures enriquecidos con calcio y vitaminas. Leche con calcio añadido. Suplementos de calcio para mujeres con menopausia y para niños. Calcio por todas partes.

Pero el calcio solo no funciona. En tu cuerpo, el calcio y el magnesio son el dúo dinámico. Se necesitan mutuamente. Si tomas demasiado calcio y poco magnesio, puedes tener problemas de salud.

Por ejemplo, el calcio controla las contracciones del corazón y los vasos sanguíneos, pero es el magnesio el que lleva el calcio a las membranas de esas células. Puede que te digan que el calcio es bueno para los huesos, pero sin la presencia de magnesio, el cuerpo no puede absorberlo ni producir calcitonina, la hormona que lo lleva de la sangre a los huesos.

Para colmo, los huesos se forman en la adolescencia. No se preservan ni se regeneran por tomar pastillas de calcio más tarde, y sin embargo, sí es posible que se destruya tejido óseo por falta de magnesio y exceso de calcio.

Por qué te falta magnesio

Si tomas una dieta equilibrada que incluya verduras, frutos secos y ocasionalmente lácteos, lo más seguro es que tengas todo el calcio que necesitas y  no te hagan falta suplementos. Preocúpate por el magnesio. La agricultura intensiva hace que los alimentos que comes tengan menos minerales y sean deficientes en magnesio. Así como es posible que tengas más calcio del que necesitas, es muy probable que te falte magnesio.

¿Para qué sirve el magnesio? El magnesio está presente en más de 300 enzimas. Por decirlo de modo sencillo, sin él, tu cuerpo no funciona:

  • Previene la osteoporosis
  • Previene las enfermedades cardíacas
  • Regula la hipertensión
  • Controla la secreción de insulina y previene la diabetes
  • Ayuda a tratar el insomnio, las migrañas y la depresión
  • Mejora tu vida sexual

Ahora que estás convencido, ¿dónde encontrar magnesio? Muy fácil:

  • Frutos secos
  • Verduras crudas
  • Algas
  • Germen de trigo y otros cereales
  • Caldos hechos con huesos

Y por supuesto, pastillas. Recurre a ellas solo si estás atravesando una etapa de mucho estrés o entrenamiento muy intenso, y no superes nunca la dosis indicada.