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Cómo ganar músculo y perder grasa al mismo tiempo

December 07, 2012 Darío Pescador

Esos modelos de las revistas no están tonificados, simplemente tienen más músculo y menos grasa que tú. ¿Se pueden conseguir las dos cosas a la vez?

Ganar músculo y perder grasa al mismo tiempo parece físicamente imposible. Para ganar un kilo de músculo hacen falta 5.000 Calorías extra para que tu cuerpo construya el nuevo tejido. Es decir, tienes que comer más de lo que gastas. Pero al mismo tiempo, para quemar un kilo de grasa hay que quemar 7.000 Calorías, o lo que es lo mismo, tienes que gastar más de lo que comes. ¿Eso cómo se come?

La solución tradicional ha sido ganar músculo primero durante meses (y algo de grasa además) y después quemar la grasa, quemando también músculo. Pero hay alternativas.

Tu cuerpo no es un horno. Si las calorías fueran lo único importante, entonces podrías comer mil Calorías al día de pasteles y sería lo mismo que comer mil Calorías de pollo. Haz la prueba, y verás como no funciona así. Lo que tu cuerpo hace con la comida depende del tipo de nutrientes que ingieres y del momento en el que comes.

Si comemos pocos carbohidratos y hacemos pesas, obligaremos a nuestro cuerpo a quemar nuestros depósitos de grasa. Ya hemos visto que carbohidratos producen la secreción de insulina, y la insulina bloquea la oxidación de las grasas. Manteniendo los carbohidratos y la insulina a raya, ayudas a que tu cuerpo queme la grasa.

Las dietas que simplemente reducen las calorías hacen perder peso, pero por desgracia, esto es en general. Se pierde grasa pero también hacen perder músculo, y terminas siendo un delgado-gordoVarios estudios han demostrado que reduciendo solo los hidratos de carbono, con niveles altos de proteína y moderados de grasa, se obliga al cuerpo a usar la grasa corporal como energía. Los sujetos de los estudios perdían peso, pero ganaban músculo.

El otro ingrediente fundamental: hay que levantar pesas. Y tienen que ser ejercicios con mucho peso. Los esfuerzos cortos e intensos estimulan la producción de hormona del crecimiento, que hace que tu cuerpo construya tejido muscular. Si no le das a tu cuerpo motivos para conservar el músculo, no lo conservará.

Restringir los hidratos es muy duro si piensas hacerlo toda la vida. Una buena solución es alternar a lo largo de la semana. Los días que no entrenes, comerás menos calorías y pocos carbohidratos. Los días de gimnasio,  justo después de entrenar, comes más. Por ejemplo, puedes alternar cuatro días de comer por debajo de tu metabolismo basal, restringiendo los carbohidratos. Entre medias, tres días de comer más carbohidratos, que deben coincidir con los días de gimnasio.

  • Lunes – gimnasio – Carbohidratos bajos antes de entrenar, altos después
  • Martes – descanso / aeróbico suave – Carbohidratos bajos todo el día
  • Miércoles – gimnasio – Carbohidratos bajos antes de entrenar, altos después
  • Jueves – descanso / aeróbico suave – Carbohidratos bajos todo el día
  • Viernes – gimnasio – Carbohidratos bajos antes de entrenar, altos después
  • Fin de semana – descanso / aeróbico suave – Carbohidratos bajos todo el día
 ¿Cómo restringir los carbohidratos en los días de descanso? Comiendo cantidades ingentes de verduras, que tienen un índice glucémico bajo. Como contiene mucha agua y fibra, te saciarán. Las legumbres con moderación también son una buena idea. El resto de tu dieta tiene que ser alta en proteínas y moderada en grasa saludable, como aceite de oliva, pescado graso, frutos secos y aguacates.

Los resultados con esta estrategia son más lentos que los ciclos largos como la Operación Transformer, en los que primero se gana músculo y después se pierde grasa. Pero a cambio, es algo que puedes hacer el resto de tu vida.